La entrada a un hogar siempre se recuerda, pues es la primera impresión que nos llevamos. Además de cuidar la decoración, debemos buscar la funcionalidad. Por ello, los recibidores de forja son una idea muy práctica.

La importancia del recibidor en casa

Las primeras impresiones siempre cuentan. Esto no solo sucede con las personas, sino también con la ciudades, los entornos de trabajo o las casas. Cómo nos acogen influye en nuestra percepción y en nuestras emociones.

La entrada a un hogar es una puerta que se abre al interior. Se trata de un espacio físico y tangible, pero al mismo tiempo es un camino hacia la personalidad de quien allí habita. Es por este motivo que un recibidor dice tanto de un hogar y de una persona.

Además del aspecto revelador de la decoración, conviene buscar la funcionalidad. Es decir, la entrada al hogar debe ser práctica. Los recibidores de forja son una excelente opción, tanto para llenar este espacio de personalidad, como para resolver nuestras pequeñas necesidades de bolsillo.

Los recibidores de forja son la base ideal para otros elementos decorativos, como pueden ser un bonito florero o una escultura. Además, combinan a la perfección con nuestros espejos de forja, y ya sabemos que coordinar muebles es siempre una garantía de éxito.

Otra de las ventajas que nos ofrecen los recibidores de forja es que son aquel lugar donde no llega nuestra memoria. De esta manera, no volveremos a tener problemas con las llaves de casa, las gafas o el monedero.

Si lo preferimos, podemos optar también por un pequeño mueble en el que colgar las llaves o un perchero. Especialmente en esta época en la que se acerca el frío y el mal tiempo, resulta muy práctico tener un lugar donde dejar nuestro abrigo y nuestros complementos.

Por qué elegir recibidores de forja

El hierro forjado es un material muy duradero y de sencillo mantenimiento. Además de estas ventajas, también se integra en todos los ambientes. En cualquier caso, la entrada suele ser una zona independiente de la casa. Por lo que podemos aprovechar para transformarla en aquello que más nos guste.

Tanto si preferimos una decoración rústica como industrial, los recibidores de forja son una elección adecuada. Pocos materiales combinan tan bien con otros estilos. Así, por ejemplo, podemos incorporar a nuestra entrada objetos realizados en madera. O también utilizar cristales para los recibidores de forja.

El cristal, en contraste con el hierro forjado, añade mucha ligereza visual. Un punto a favor si tenemos en cuenta que la entrada puede convertirse en un contenedor de objetos personales. Las posibilidades son siempre infinitas, pero todas quedan de película utilizando los recibidores de forja.

Si estás pensando en renovar la entrada a tu hogar y no sabes por dónde empezar, puedes hacerlo echándole un vistazo a nuestra galería. Además de bonitos recibidores de forja, disponemos de otras bellas piezas. Seguro que no tardarás ni un minuto en enamorarte de alguna de ellas.

En VirginiArt hacemos muebles a medida, tanto a tu gusto como a las dimensiones de tu hogar. Contáctanos para más información sobre algún producto en concreto. O bien si deseas hacernos saber cuáles son tus ideas. Nosotros nos encargamos de hacerlas realidad.

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