Los muebles de forja vienen de la tradición ancestral de trabajar el hierro. Las técnicas que actualmente se usan son varias: engrosado, compresión, doblado, perforado, soldado y recortado del material. Pero conozcamos un poco más sobre este material, su origen y cómo ha llegado hasta nuestros días.

Origen de los muebles de forja

Para desentrañar el origen de los muebles de forja tenemos que remontarnos al año 3000 a.C. De esta época datan las primeras herramientas de hierro que el ser humano utilizó. Si bien en un principio eran herramientas rudimentarias, con el tiempo se fueron perfeccionando. Aparecieron las primeras aleaciones, sobre todo con carbón vegetal, que permitía, junto al fuego, poder moldear el hierro candente.

No fue hasta la caída del Imperio Romano, que aparecieron las primeras industrias metalúrgicas como tal. Sin embargo, fue en el siglo X cuando se producen importantes avances en este terreno. Tanto es así que el trabajo con el hierro empezó a ser una importante fuente de riqueza y trabajo. De la misma manera, se desarrollaría el uso del hierro en el arte, sobre todo en la arquitectura monástica. Al mismo tiempo también, aparecen un montón de mitos y leyendas en torno al uso del hierro.

Si bien el trabajo con la forja no ha sido muy investigado, podemos encontrar testimonios de un gran uso durante los siglos XI y XII. Durante este período la forja se utilizó de forma masiva en la Península Ibérica. Pasado ya el siglo XIV entraron en funcionamiento hornos más potentes que dieron lugar a nuevas aleaciones. De ahí, surgió la producción del acero, que en la actualidad es un material muy conocido por su resistencia.

Sea como fuere, el hierro es un material abundante en la Naturaleza, de ahí que los seres humanos lo hayan usado durante siglos. De los antiguos herreros, que golpeaban sin descanso el hierro, queda hoy en día la tradición de la forja manual.

Técnicas de trabajar la forja

Trabajar el hierro de forma manual es la técnica que se conserva hoy en día para hacer trabajos minuciosos. En VIRGINIART usamos esta técnica manual para construir nuestros muebles de forja.

En general, podemos decir que hay seis tipos diferentes de forjado. En primer lugar, tenemos lo que conocemos como el engrosado, que no es otra cosa que aumentar el diámetro del hierro, a la vez que reducimos su longitud. Otra técnica es la compresión, que es la usada para reducir el diámetro. En tercer lugar, el doblado, para dar forma al hierro. La siguiente técnica es la soldadura, para unir diferentes piezas. En quinto lugar, el perforado, para crear abertura, huecos, o agujeros en las piezas con las que trabajamos. Por último, el recortado, que es cuando creamos un corte grande en una pieza, para crear una forma definida.

Todas estas técnicas se llevan a cabo de forma manual, son nuestras manos artesanas las que trabajan las piezas de forja. De esta forma no sólo conservamos una tradición muy antigua, sino también podemos moldear mejor cada pieza.

Tenemos un amplio catálogo de muebles de forja elaborados de forma artesanal, que conservan el espíritu vivo del hierro. Sin embargo, las piezas resultantes no pierden en elegancia y modernidad.

 

 

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