Escoger un cabecero de forja para nuestra cama es sin duda la mejor opción. De entre todas las opciones que el mercado nos ofrece, la forja nos da muchas más ventajas.

Ventajas de escoger un cabecero de forja

En primer lugar, vamos a centrarnos en la importancia que tiene escoger un buen cabecero. De todos es conocido, y si no, pues ahora ya lo sabremos, que nuestra cama ha de tener cabecero. En algún momento se pusieron de moda las camas sin cabecero, pero esto, según el Feng Shui es un error.

Este arte milenario de China, nos advierte que es imprescindible disponer de un cabecero para nuestra cama. A ser posible, uno de calidad, y que nos inspire tranquilidad, seguridad y belleza. Simbólicamente es lo que nos cuida o protege mientras dormimos, ya que está detrás de nuestra cabeza. Por eso, un cabecero de forja es la opción más acertada. Este material, como sabemos, es muy flexible y nos permitirá crear el diseño que mejor nos haga sentir.

La primera ventaja de escoger un cabecero de forja es pues, que podemos moldearlo a nuestro gusto. La forja, nos da la oportunidad de crear infinidad de diseños, desde los más simples a los más sofisticados. Por lo tanto, sólo tenemos que decidir qué forma ha de tener nuestro cabecero y pedirla. En VIRGINIART, disponemos de un montón de modelos, y también te fabricamos el diseño que elijas.

La segunda ventaja con la que contamos a la hora de elegir un cabecero de forja, es que la forja es un material muy resistente. No solo es resistente al paso del tiempo, sino que también, su limpieza es fácil. Con que pasemos un trapo húmero por el cabecero será suficiente.

La tercera ventaja, es que podemos incorporar el cabecero en el momento que queramos. Al no estar anclado a la cama, podemos incluso cambiar de cabecero con el tiempo. El cabecero de forja permite también fijarlo a la pared para una mayor estabilidad. En cualquier caso, nos permite trasladarlo sin mayores problemas, puesto que es una pieza independiente.

¿Escoger un cabecero de forja ya diseñado o partir de cero?

Lo mejor de optar por este tipo de cabeceros, es que o bien podemos escoger uno ya diseñado, o bien, hacer nuestro propio diseño. Para ello, lo mejor es contactar con un proveedor que también sea fabricante.

No hay límites a la hora de trabajar con la forja, así que solo tenemos que proyectar nuestra idea. Los profesionales de la forja se encargarán de darle forma a nuestro sueño. También pueden aconsejarnos, o ayudarnos a mejorar nuestra idea a cerca del cabecero que queremos.

Para ello, VIRGINIART, cuenta con fábrica propia, desde donde hacerse cargo de todas las peticiones de sus clientes. Otra opción es visitar la web y escoger uno de los modelos que ya existen.

Tanto en un caso, como en el otro, disponemos de todos los precios, modelos y posibilidades. Y en fábrica, damos forma a todas las peticiones de nuestros clientes.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *